Pautas generales para el trabajo de skills

En este artículo pretendo crear un marco conceptual que permita entender y programar con mayor precisión el trabajo de cualquier habilidad. Como es natural, voy a empezar por el principio del meollo, definiendo el concepto skill para eliminar posibles malentendidos.

 

Que es una habilidad o skill?

Cuando hablamos de una habilidad nos referimos a un patrón de movimiento específico, en concreto al componente neuronal de dicho patrón.

Para aprender una habilidad nueva el cerebro debe crear una nueva ruta sináptica, conectando neuronas de una manera muy, muy específica. Cada patrón de movimiento tiene su propia ruta, y la repetición del gesto genera lo que se conoce como facilitación neuronal, es decir, cada repetición hace más eficiente el tránsito de la señal nerviosa por la ruta sináptica.

 

Prerrequisitos físicos

Cualquier patrón conllevará ciertas demandas de movilidad y fuerza en los ejes articulares implicados en ese movimiento, por lo que es vital entender los requerimientos físicos intrínsecos a dicho ejercicio a la hora de abordar el aprendizaje de una skill.

Piensa por un momento en las consecuencias de abordar el aprendizaje de cualquier habilidad sin cumplir los prerrequisitos físicos del movimiento (siendo consciente o no de ello); en esta situación probablemente pasen dos cosas:

  1. Frustración (por el lento avance o la incapacidad de aprender el patrón
  2. Lesión (por la falta de movilidad y/o fuerza necesaria para gestionar el movimiento)

Por la seriedad de las consecuencias, este análisis de los prerrequisitos físicos de la skill debe ser siempre el punto de partida si queremos aprender cualquier movimiento y, en el caso de que no cumplamos dichos prerrequisitos, lo más inteligente será trabajar en ellos antes de abordar el aprendizaje de la skill (lleve el tiempo que lleve, a largo plazo será el camino más eficiente y seguro).

 

Escalada en dificultad del patrón

Uno de los errores más habituales a la hora de trabajar el aprendizaje de una skill es dedicarse a “intentar” el ejercicio en cuestión que se pretende aprender. Probablemente el desconocimiento de la dificultad del patrón y las progresiones intermedias de la mano del ego sean los causantes de la situación; pero lo que está claro es que esta estrategia es energética, temporal y motivacionalmente muy poco eficiente.

Podemos establecer la norma de que en el proceso de aprendizaje debemos gastar el 80% de nuestro tiempo “haciendo” y el otro 20% “intentando”. Para que esto ocurra debemos comprender la dificultad de la técnica del ejercicio y cuál es nuestro punto de partida.

En este momento (al igual que una escalera nos lleva a la planta de arriba) debemos elegir ejercicios a modo de escalones; pasos intermedios en dificultad que nos vayan acercando al ejercicio final.

A modo de ejemplo, la manera más rápida de aprender a hacer el pino no será patear al aire e intentar aguantar, sino que habrá que pasar meses en la pared trabajando la línea, la fuerza  y el equilibrio. Solo después de unas cuantas progresiones y meses de trabajo podremos salir de la pared y empezar a “hacer” el pino, no “intentarlo”, como buscabas desde un principio.

 

Programación del trabajo de skills: volumen, frecuencia e intensidad

Idealmente, para acelerar el aprendizaje de una skill, debemos entrenar con la máxima frecuencia posible (prioridad) todo el volumen que se tolere por fatiga y que permita tu nivel de implicación.

Probablemente si empiezas la semana 1 a trabajar todos los días sesiones dobles de 30 series, te lesionarás al tercer día, por lo que es mejor que te lo tomes con filosofía y escales el volumen en medida que te vayas adaptando a él.

Otro punto a tener en cuenta es que cuanta mayor intensidad nos pida un ejercicio mayor fatiga nos va a generar en cada serie, por lo que toleraremos menos volumen. En estos patrones debemos intentar mantener la máxima frecuencia posible y ajustar el volumen a algo más asimilable en cuanto a fatiga. En estas situaciones es inteligente trabajar paralelamente en mejorar los ratios de fuerza, para que el patrón implique menor intensidad.

Por último, hay que tener en cuenta que para maximizar el aprendizaje debemos ejecutar cada serie con la menor fatiga posible, por lo que es recomendable trabajar en tu skill antes del resto de bloques de tu entrenamiento.

 

Artículo escrito por Pablo Vázquez Arillo, Octubre 2018.

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