5 Tips para mejorar la productividad

“Los planes no son nada; la planificación lo es todo.”

– Dwight D. Eisenhower

 

Hablar sobre la productividad se ha convertido en un cliché del sector del emprendimiento; aún así, no podemos negar el poder de esta herramienta, y es que los recursos de los que disponemos de cara a alcanzar nuestros objetivos son limitados. Lo eficientes que seamos con nuestro dinero, tiempo y energía delimitará el ritmo de progreso y probablemente el destino de nuestras acciones.

En este artículo os explico cinco puntos clave para mejorar la productividad; ya os digo que no están ordenados en función de la importancia, sino que dependerá de cada uno cuál se adapte más a vuestras necesidades.

Desarrolla un sistema de gestión de tareas

Una libreta, un bloc de notas digital, apps como Trello o Wunderlist, Google Calendar, etc. Con un sistema de gestión de tareas eficiente evitamos tener que prestar atención a 20 cosas, lo que permite a la mente centrarse en lo que sea más importante. Podemos encontrar mil opciones válidas; lo que yo te recomiendo es que pruebes varios sistemas y te quedes con el que te haga la vida más cómoda.

Quiero recalcar que elegir un sistema u otro pierde toda su importancia si no somos capaces de adherirnos a él, por lo que es importantísimo establecer la rutina de supervisar y gestionar nuestro sistema de tareas o volveremos al caos anterior.

Aprovecha los principios

Este apartado lo compartí por separado en una publicación de Instagram (los que nos seguís desde hace tiempo a lo mejor lo recordáis), y para mí ha sido uno de los aspectos más importantes de cara a mejorar mi productividad, por eso lo recupero en este artículo. El problema es que muchas veces esperamos al último momento para hacer algo, y quiero explicar por qué es un error.

La vida suele ser algo complejo con multitud de variables que se escapan a nuestro control, y a la hora de llevar a cabo cualquier tarea hay que tenerlo en cuenta. Si desempeñamos como norma nuestras tareas en el último momento, no tendremos margen para posibles contingencias, aumentarán nuestros niveles de estrés y la posibilidad de fracasar en nuestros objetivos. Propongo un cambio de abordaje radical: aprovechar los principios. Por ejemplo, a lo largo del día haz todas las tareas importantes por la mañana, semanalmente aprovecha los lunes, etc.

Lo que propongo aquí, al igual que el tip anterior, no es algo que hagas una vez y genere sus resultados, es una estrategia para mantener a lo largo del tiempo, un hábito que debes desarrollar sobre todo si te resulta costoso. Optimiza tu tiempo, es lo más valioso que tienes.

Gestión del estrés, sueño y alimentación

Aquí no voy a exponer una técnica de productividad en sí misma, aunque para algunas personas esta puede ser la herramienta ideal. El estrés crónico, ya sea debido a un factor o a otro, degrada la calidad de todo lo que hacemos con nuestro tiempo; descansamos peor y trabajamos peor, lo que a su vez genera más estrés y ayuda así a este ciclo vicioso. Cuidar la calidad del sueño y la gestión del estrés puede mejorar notablemente nuestra capacidad de trabajo, al igual que entrenar regularmente y mantener una alimentación coherente con nuestro genoma. Estos cuatro campos son transversales, generan un ecosistema saludable que sinergia tanto con nuestra productividad como con muchos otros campos. En resumen, genera hábitos saludables que ayuden a crear un mejor yo, vale la pena cuidarse.

Tip extra: Yo hago coincidir los días en que me programo la mayor carga de trabajo con los días de ayuno, porque además de estar más concentrado tengo más tiempo y menos distracciones.

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Evita distracciones durante el trabajo

Redes sociales, la televisión, correos electrónicos, etc. Hay infinidad de estímulos que nos rodean en nuestro día a día que se llevan parte de nuestra atención y con ella nuestra capacidad de trabajo. Aíslate de cuantos más estímulos mejor, céntrate en la tarea que estés desempeñando y tu productividad se incrementará de manera drástica.

Tip extra: Si eres un culo inquieto como yo y tu mente siempre está a 20 cosas, te recomiendo que medites 10min antes de ponerte a trabajar: no he encontrado mejor arma contra la procrastinación.

Prioriza y deja algo de tiempo libre

En el trabajo, al igual que en el entrenamiento, no podemos dividir nuestra carga de esfuerzo en 10 frentes distintos; el progreso será bajísimo y la desmotivación a medio plazo muy real. El camino más eficiente si tienes numerosos objetivos o algo muy lejano es priorizar las tareas imprescindibles para alcanzar tu objetivo y, solo una vez conseguidas, prestarles atención a las demás.

Igualmente importante es aprender a tener tiempo libre, porque no puedes trabajar 24h al día. Si no vigilas esto, la obsesión por la productividad te puede aislar del resto de tu vida, haciéndote perder la perspectiva y la motivación por trabajar. En definitiva, hay que aprender que debe haber tiempo para todo, eso sí, cada uno debe encontrar su punto de estabilidad entre el trabajo y la vida social y el descanso.

 

Artículo escrito por Pablo Vázquez Arillo, Julio 2018.

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